Qué extintor elegir

Primero vamos a hablar de los tipos de fuego que se pueden originar.

El fuego puede ser de cuatro clases diferentes:

Clase A – Fuegos sólidos, como por ejemplo maderas, plástico, carbón, etc…

Clase B – Fuegos líquidos, como por ejemplo gasolina, disolventes, pinturas, etc…

Clase C – Fuegos de gases, como por ejemplo butano, propano, gas natural, etc…

Clase D – Fuegos de metales especiales, como por ejemplo sodio, magnesio, potasio, etc…

Identificado el tipo de fuego, elegimos el método de extinción más adecuado, teniendo las siguientes consideraciones:

  • Si es eficaz contra los riesgos específicos presentes.
  • Que resulte fácil de manejar.
  • El mantenimiento que requiere.
  • El potencial usuario del extintor no debe salir lesionado por haber elegido un extintor equivocado. Por ejemplo: no se debe colocar en el mismo puesto un extintor de polvo ABC y uno de agua, pues tienen la misma apariencia externa, lo que puede inducir a error a la hora de ser seleccionado por el usuario (caso de usar el extintor de agua para apagar un fuego en el cuadro eléctrico).

Antes de seleccionar los extintores debe considerarse el personal que lo va a utilizar. Valorar la capacidad física, reacciones en estado de tensión y entrenamiento previo. En caso de emergencia, cuantas más posibilidades de elección tenga, mayor son las probabilidades de error.

Un extintor para cada tipo de incendio, clasificado de más a menos como muy adecuado, adecuado y aceptable:

Extintor de AGUA: A chorro o pulverizada, satura el material, refrigera y evita la reignición. No usarlo para materiales eléctricos.

Agua pulverizada: muy adecuado para clase A, aceptable para clase B

Agua a chorro: adecuado para clase A

Extintor de CO2: Para fuego de pequeña importancia
Debe emplearse inmediatamente después del agua. No es conductor, no deja residuos y no deteriora.

Polvo ABC convencional: muy adecuado para fuegos de clase B, adecuado para clase C

Polvo ABC polivalente: adecuado para fuegos de clase A, B y C

Polvo específico metales: adecuado para fuegos de clase D

Espuma física: adecuado para clase A y B

Anhídrido carbónico: aceptable en clase A y B

Hidrocarburos halogenados: aceptable en clase A, adecuado en clase B

* En presencia de tensión eléctrica no son aceptables como agentes extintores el agua a chorro ni la espuma.

Otra clasificación sería la siguiente:

Para materias secas (papel, madera, tela etc.):

• Extintor de AGUA: A chorro o pulverizada, satura el material, refrigera y evita la reignición.

• Extintor de CO2 (1): Para fuego de pequeña importancia. Debe emplearse inmediatamente después del agua.

• Extintor de ESPUMA: Humedece la materia inflamada.

 Extintor de POLVO SECO: En fuegos de pequeña importancia. Se emplea inmediatamente después del agua.

Líquidos inflamables (gasolina, aceites, pintura, etc.):

Extintor de AGUA: Con los líquidos menores y volátiles
Agua pulverizada con los restantes.

Extintor de CO2 (1): Sofoca y refrigera. Es más indicado su uso en locales cerrados.

Extintor de ESPUMA: Cubre el fuego e impide la combustión.

Extintor de POLVO SECO

Para material eléctrico (motores, cuadros, transformadores):

 Extintor de AGUA: NO USARLO

• Extintor de CO2 (1): No es conductor, no deja residuos y no deteriora.

• Extintor de POLVO SECO: No es conductor ni deja residuos.

• 
Extintor de ESPUMA: NO USARLO. El agua que contiene puede ser conductora.

(1)  La concentración máxima de dióxido de carbono en el aire que un ser humano puede soportar sin sufrir efectos perjudiciales es del 6%, si se llega al 9% la persona podría quedar inconsciente en poco tiempo. Por este motivo debemos tener especial cuidado cuando utilizamos un extintor de CO2 en un espacio cerrado, ya que las concentraciones de este gas podrían aumentar peligrosamente, esto unido a la falta de oxígeno que ha sido consumido por el fuego podría provocarnos asfixia.

Uso correcto del aceite esencial

No se puede usar cualquier aceite esencial. Si queremos beneficiarnos de sus propiedades medicinales, hemos de utilizar aceites esenciales naturales.
Cuando queramos usar difusores de aceites esenciales, tendremos en cuenta que hay diferentes vías o modos de beneficiarnos de los aceites esenciales: por vía cutánea (tópica), por vía oral y por inhalación.
Lo ideal es dejarnos asesorar por algún especialista en aceites esenciales. Pero aquí van algunas aclaraciones.

¿Qué son los difusores de aceites esenciales ultrasónicos?

Los difusores de aceites esenciales ultrasónicos son unos aparatos que ponen en suspensión en el aire una cantidad de agua (99 %) y de aceites esenciales (1 %) bajo la forma de una micro nebulización de moléculas que respiramos luego (humidificador).
Los difusores de aceites esenciales ultrasónicos no representan ningún peligro para las personas o animales ya que la frecuencia de U.S. utilizada es de 16 a 20 MHz. (igual que la utilizada por los murciélagos para orientarse).

Efectos beneficiosos para nuestra salud

Este tipo concreto de difusores de aceites esenciales generan un importante flujo de átomos de oxígeno cargados negativamente, lo que favorece el proceso de respiración cutánea y aumenta la concentración de oxígeno en la sangre.
Una utilización regular puede poner en el aire el equivalente a medio litro de agua, lo que aumenta la hidrometría del local y actúa entonces como humidificador.
La facilidad de uso permite escoger el ambiente de aceites esenciales deseado y modular su intensidad olfativa. Los beneficios más concretos para nuestra salud dependerán, evidentemente, del aceite esencial que hayamos utilizado.

¿Son iguales todos los difusores de aceites esenciales?

  • NO, básicamente hay tres familias: Difusores de aceites esenciales eléctricos (un poco pasados de moda y a veces ruidosos), más complicados de uso pero con buena difusión.
  • Difusores de aceites esenciales con vela, más bien quemadores de perfumes. No son muy recomendables ya que calentando el aceite esencial se desnaturaliza su potencial energético. No garantizan ninguna difusión terapéutica.
  • Difusores de aceites esenciales ultrasónicos de última generación. Muy simples de usar, con difusión en frío que garantiza la conservación terapéutica de las moléculas (no se desvirtúa el efecto de los aceites esenciales)


Recuerda que… 

Los aceites esenciales que contienen fenoles (tomillo, clavo) no deberían ser usados con los difusores de aceites esenciales más de 15 minutos.
Algunos aceites esenciales que se pueden utilizar sin problemas: Bergamota, Citronela, Eucalipto, Lavanda, Limón, Naranja, Niaulí, Pino silvestre…

Cómo prevenir un incendio en casa

Muchos incendios urbanos se producen por descuidos o por el uso incorrecto de aparatos eléctricos. Los bomberos extinguen cada año docenas de quemas que se originaron por ollas o sartenes que quedaron al fuego mientras el ocupante de la vivienda hacía otras cosas o salía a hacer algún recado; o por sobrecargas en la red eléctrica debidas a que se enchufaron en la misma regleta varios aparatos de gran potencia.

El incendio deja siempre un paisaje desolador. En el mejor de los casos obligará tan solo a cambiar todos los muebles de una habitación y a pintar de nuevo el piso; en el peor, puede dejar inhabitable la vivienda durante varios meses, destruir todas las posesiones de una familia –incluidos los objetos de valor sentimental– e incluso causar la muerte de personas, como vemos en las noticias últimamente.

Sin embargo, existen varias medidas de prevención que reducen significativamente el riesgo de que se declare un incendio o que, en caso de que se produzca, ayudan a minimizar los daños. El sargento de los Bombeiros do Salnés, David Padín, apunta en primer lugar que se debe evitar el sobreuso de las regletas. En este sentido, no se deben enchufar en la misma varios aparatos eléctricos de potencia elevada, como estufas, planchas, deshumidificadores o mantas eléctricas. Así, se recomienda utilizar diferentes enchufes si es necesario utilizar simultáneamente varios aparatos de gran consumo.

Otro consejo consiste en alejar de los equipos que producen calor los materiales que puedan arder, como ropa, cortinas, alfombras o sofás. Tampoco conviene tener este tipo de elementos muy cerca de las regletas, y mucho menos si éstas alimentan a varios electrodomésticos de elevada potencia.

El sargento de los Bombeiros do Salnés también alerta contra los descuidos. En este sentido, recuerda que hay que estar pendiente siempre de lo que se está cocinando, y que hay que tener cuidado con las mantas eléctricas. Éstas no deben dejarse encendidas sin vigilancia.

También hay que tener cuidado con las chimeneas y limpiarlas periódicamente, pues la grasa de las campanas extractoras o el hollín también pueden ser un riesgo.

Detectores de humo: David Padín recomienda tener en casa detectores de humo y un extintor de CO2, se trata de equipos que pueden salvar vidas o minimizar mucho los daños materiales en caso de que se produzca un incendio en el hogar. Sobre los detectores de humo, el bombero afirma que se trata de unos equipos fotoeléctricos, de pequeño tamaño, que se adhieren al techo y que hacen sonar una alarma en caso de detectar humo. Cuestan entre 10 y 15 euros, y funcionan a pilas. Se colocan en las estancias donde pueda haber riesgo de incendio, y su ventaja es que, por ejemplo, podrían despertar a una persona que está durmiendo en un piso en el que acaba de iniciarse un fuego.

Padín también aconseja tener un extintor en la cocina, ya que puede ayudar a sofocar rápidamente un conato. Recomienda que sea de CO2. “Los de polvo funcionan igual, pero manchan mucho más y limitan bastante la visibilidad”, explica. Su precio ronda los 50 euros.

¿Y cómo actuar en caso de estar dentro de una casa que está ardiendo? Padín indica que si todavía se trata solo de un conato puede intentar apagarse, siempre y cuando se disponga de un extintor. Y es que el agua, por ejemplo, puede ser contraproducente si se usa contra un aparato eléctrico.

Si el fuego ha adquirido unas dimensiones importantes lo mejor es confiar la extinción a los profesionales y abandonar la vivienda. En ese caso se debe cerrar la puerta del piso al salir, para evitar que el humo inunde el resto del edificio. Sin embargo, hay ocasiones en que la persona queda atrapada en la vivienda, ya sea por las llamas o el humo. En ese caso se recomienda meterse en una habitación alejada del foco del fuego, tapar las rendijas de la puerta con trapos o toallas húmedos y hacerse ver por los equipos de emergencias, ya sea por la ventana o a través del teléfono. También se debe ocultar la nariz y la boca con un trapo o un pañuelo húmedos, para reducir la inhalación de monóxido de carbono, y en caso de que haya humo en el cuarto el atrapado debe moverse pegado al suelo, pues el humo va hacia las zonas altas.

Finalmente, si se produce un fuego en el piso de un edificio, los ocupantes de las demás viviendas no tienen por qué salir a la calle obligatoriamente. De hecho, si hay humo en las escaleras y los pasillos es más peligroso intentar ganar el exterior que quedarse en casa. Así, se buscará una estancia alejada del rellano y se mantendrá la ventana cerrada para evitar la formación de corrientes de aire. Si es necesario ventilar, se abrirán los cuartos donde no haya personas.

(fuente farodevigo.es)

Detectores de humos

Una solución barata (variará en función de los metros cuadrados de la casa y del tipo de techos que ésta posea), que evitan en torno al 50% de las catástrofes domésticas generadas por incendios.

Son pequeños, fáciles de instalar, funcionan a pilas, requieren muy poco mantenimiento y cuestan poco dinero. Los detectores de humo son obligatorios en algunos países.

El número de hogares españoles equipados con detectores de humo ronda el 25%, frente al 93% de Estados Unidos.

Consideraciones antes de elegir

  • Lo recomendable es tener un detector de humos por cada 40 metros cuadrados. El primero debe colocarse en la entrada de la casa o zona de distribución de los dormitorios y salas. Si la casa tiene más de una planta, en cada una de ellas se habrá de instalar al menos uno.
  • Por el momento no resulta fácil encontrarlos en el mercado: se venden más sistemas completos que independientes, aunque son éstos últimos los más prácticos para pisos de tamaño medio o pequeños (además de más económicos).

Tipos de detectores

  • Los detectores más habituales para el hogar son los fotoeléctricos y los que funcionan por ionización, aunque también hay detectores de CO, termostáticos, de llamas y termovelocimétricos, por citar algunos.
  • Los ópticos o fotoeléctricos detectan el humo utilizando los efectos que éste produce sobre la luz. Existen varios tipos, entre los que destacan los basados en el oscurecimiento de la luz y en su difusión.
  • Los detectores por ionización funcionan por sensibilidad a la humedad, la presión atmosférica y las partículas suspendidas en el aire. Reaccionan rápidamente si hay humo (incluso no visible) y son más baratos que los de tipo fotoeléctrico que, sin embargo, dan menos falsas alarmas.

La mejor ubicación

  • En la cocina, para evitar falsas alarmas, se colocan detectores termovelocimétricos, que no detectan humos pero si elevaciones bruscas temperatura.
  • Lo más conveniente es situar las terminales de detección en la puerta de las estancias en las que existe riesgo de que se genere un incendio.
  • Si usted y su familia duermen con las puertas de los dormitorios cerradas, ponga un detector adicional en cada dormitorio. Si las puertas permanecen abiertas, el mejor lugar es el pasillo, próximo a los dormitorios.
  • Si en su hogar se fuma, deberá situar el detector en una zona en la que no se produzca una elevada concentración de humo para evitar falsas alarmas.
  • Lo ideal es colocar el detector de humos en el centro del techo, ya que en las esquinas el aire queda “muerto” y no se mueve. Instálelo a una distancia mínima de30 centímetros de cualquier artículo de decoración – puertas, lámparas, molduras- que pueda obstruir la entrada de humo.
  • Si en el techo hay vigas u otros elementos que impiden la instalación el detector, éste se debe colocar en la pared a una distancia de no más de 30 centímetros del techo y manteniendo una distancia mínima de 15 centímetros con respecto a las esquinas.

Zonas a evitar

  • No deben colocarse en cuartos de baño, duchas, garajes o estancias donde el vapor de agua y otros humos se acumulan con facilidad.
  • Evite también superficies que están normalmente más calientes o frías que el resto de la habitación, como tragaluces de áticos o tabiques exteriores sin cámara.
  • No los instale próximos o encima de calentadores o ventiladores, acondicionadores de aire, ventanas, huecos de ventilación, etc., que puedan cambiar la dirección de la corriente del aire y al mismo tiempo, tienen cambios de temperatura extremos.

Mantenimiento

  • Los detectores de humo pierden resistencia con el tiempo, por lo que los fabricantes recomiendan reemplazarlos cada 8 años.
  • Compruebe periódicamente el buen funcionamiento del detector. Basta con presionar la parte central del aparato para que suene la alarma como lo haría en caso de incendio.
  • La batería dura al menos un año, aunque su carga puede fallar antes. El cambio de la batería asegura un adecuado funcionamiento.
  • Limpie el detector periódicamente, al menos una vez al mes. Use un cepillo suave o un aspirador para quitar el polvo de las ranuras por las que penetra el humo, pero no para el interior. Para esto último utilice algún spray de aire comprimido especial para quitar el polvo

(fuente: http://revista.consumer.es)

¿Buscas un extintor para la casa?

Tan solo es necesaria una pequeña llama para que de manera lenta o rápida se convierta en el inicio de un incendio de gran magnitud. Los primeros momentos son cruciales para su desarrollo. Muchas veces se puede apagar simplemente con una mano o con un paño; sin embargo, al cabo de pocos segundos, ya necesitará un extintor para controlarlo, y –a falta de él- no pasará mucho rato hasta que sólo la intervención de bomberos logre detener el desastre. Un extintor sólo sirve para atacar fuegos incipientes. No es adecuado cuando el fuego ya se ha transformado en un incendio.

¿Y dónde los pongo?

· A parte de escoger el tipo, clase y tamaño adecuado, es necesario que sea instalado y mantenido correctamente.
· Se aconseja al menos un extintor en cada nivel de su casa, cerca de las zonas con peligro potencial de incendio y también cercanos a las puertas de salida.
· La cocina es una de las zonas de la casa con mayor riesgo, aunque cualquier electrodoméstico puede originar un incendio. Todos los recintos que tengan alguno de estos aparatos deberían tener un extintor a mano, como por ejemplo el lavadero, pieza de la caldera, garaje y subterráneos. Un extintor de polvo y una manta ignífuga serían perfectos para apagar estas llamas.  Debe tener muy presente que en caso de fuego en una sartén con aceite nunca debe usar agua para apagarla ya que el aceite salta expandiendo el fuego por otros lugares de la cocina
· Ubique sus extintores en lugares fácilmente visibles y accesibles, apoyados sobre soportes fijos a una pared, pilar u otro elemento vertical. La parte superior debe quedar a una altura máxima de 1,70 m. sobre el nivel del suelo.
· En zonas más públicas (halls de acceso y pasillos de edificios, por ejemplo) es conveniente señalizar gráficamente su posición.

¿Qué extintor elijo?

Para saber exactamente que tipo de extintor tenemos que comprar, primero tenemos que saber a qué nos vamos a enfrentar.

Según la reglamentación española tenemos varios tipos de fuego:

Clase A. Fuegos de tipo sólidos, donde se queman materiales en forma sólida, normalmente dejando brasas en su descomposición…

Clase B. Fuegos de tipo líquido.

Clase C. Fuegos de tipo Gaseoso.

Clase D. Fuegos de metales.

Como se trata de un domicilio “normal”, la mayoría de los fuegos serán de tipo A, o sea sólidos, ya que es “ilegal” almacenar líquidos inflamables en casa (menos alcohol y no del de quemar precisamente)

El fuego se compone de tres partes sin las cuales no puede existir. Éstas son:

1ª Oxigeno

2º Combustible

3º Calor de Iniciación (Foco de ignición)

Sabiendo qué tipo de riesgo tenemos, y cómo podemos apagar este fuego, elegiremos el extintor más adecuado.

Extintores de agua o hídricos. Son extintores que acaban con el fuego por enfriamiento. Muy útiles para fuegos de clase A, pero hay que tener cuidado al utilizarlos en fuegos de tipo líquido, porque podemos extender el fuego y en fuegos con componente eléctrico, ya que el agua transmite la electricidad.

Extintores de polvo polivalente AB y ABC. Son extintores cuyo agente extintor acaba con el fuego por sofocación (le quitan el oxígeno) e inhibiendo la reacción en cadena que provoca el fuego. Son los más utilizados y lo más útiles ya que sirven para casi todos los tipos de fuego. Sus pegas principales son, que la utilización en espacios cerrados nos puede causar sofocación (falta de oxígeno para nuestra propia respiración) si no lo usamos bien, y si lo usamos en aparatos eléctricos, sulfatarán todos los cables y circuitos inutilizándolos permanentemente.

Extintores de CO2 o nieve carbónica. Son extintores que acaban con el fuego por sofocación y ayudan a enfriar los materiales en combustión al salir a muy baja temperatura del contenedor. Se puede utilizar en fuegos de tipo A y B, y es muy útil en fuegos con componentes eléctricos. Su única pega es que es toxico en altas proporciones.

Extintores especiales. Son extintores específicos para riesgos muy determinados como los fuegos de metales.

Para el uso particular en nuestro domicilio o vehículo particular recomendaría siempre la utilización de extintores de polvo polivalente, por su facilidad de manejo, polivalencia y casi nula toxicidad.

Recomendaciones para su uso:

1º Conserve el extintor en un lugar seco y donde no le de el sol. La vida del casco exterior del extintor será la garantía de un buen funcionamiento. Manténgalo en buenas condiciones y revíselo por una empresa autorizada al menos una vez cada 2 años.

2º Si alguna vez tiene que usarlo, cálmese, pruébelo en el lugar donde lo coja, y diríjase tranquilamente hacia el fuego. Aproximadamente a un par de metros del fuego, dirija el chorro del extintor a la base de las llamas, mover la boquilla de lado a lado, lentamente. El extintor tarda muy poco en vaciarse (aproximadamente 1Kg de agente extintor cada 2 segundos de uso), por lo que no debe desaprovecharlo. Si consigue apagarlo sin gastar todo el extintor, consérvelo por si se reactiva el incendio.

Si el fuego se produjera al aire libre, tenga en cuenta la dirección del viento.

3º Una vez usado un extintor, llévelo a una empresa autorizada para rellenarlo y retimbrarlo. Serán las únicas que aseguren su tranquilidad.

¿Y qué tamaño elijo?

Los extintores varían de tamaño desde 1 Kghasta 50 Kg. Lo normal es que llevemos uno de 1 Kg en nuestro vehículo. Para tener en casa podremos optar por varios tamaños siendo el de 6 Kg el más habitual. Los extintores de 50 Kgs solo los utilizaremos en instalaciones con gran carga de fuego, como depósitos de propano o gasoil, etc.

¿Dónde lo compro?

Para realizar buenas compras, tendremos que mirar que cumplan la normativa española y que las especificaciones técnicas sean las adecuadas (sobre todo si compramos fuera dela CEE). La eficacia de los extintores para cada tipo de fuego, tiene que venir en una pegatina que llevan en el casco exterior y que viene definida en números. Estos números (110A 23B2Cpor ejemplo) nos servirán para saber para qué tipo de fuego usarlo.

Mire siempre que extintores tiene habitualmente a su alrededor, por si un día tiene que usarlos; entonces no va a ponerse a mirar de qué es cada cosa, y no se vas a acordar de para qué vale cada uno.

Plataforma CAM

 MOVILIZACIÓN DESDE LUCEROS A AULA CAM

Queremos hacernos eco de la siguiente movilización, para quien le pueda interesar, de la plataforma CAM, creada por los clientes afectados que adquirieron acciones de la misma.

El día Viernes 20 de Enero de2012, alas 19 Hs. Punto de reunión,la Plaza Luceros, partiremos hacia AULA CAM donde se realiza una presentación por parte de la obra social de la caja y en la que aprovecharemos la presencia de los medios de prensa nacionales para difundir nuestras demandas.

 

DE AHORRISTAS A CUENTAPARTICIPES

Más que asombrados estamos ante el perfil extremadamente uniforme que podemos definir en la hasta ahora estadística provisoria. Todos los damnificados son personas muy mayores, con escasos (o nulos) conocimientos financieros, tenían sus ahorros en cuentas corrientes (respaldados por el Fondo de Garantía de Depósitos) y al momento de las renovaciones fueron captados para venderles productos financieros “exclusivos” para unos pocos o “ciertos” clientes, o porque el responsable de la sucursal les aconsejó y es “un viejo amigo” y han adquirido productos como por ejemplo:

Acciones Preferentes    -    Cuotas Participativas       Deuda Subordinada

http://plataformacam.com/

Los extintores de camión ¡sufren!

En España, la vida útil legal de un extintor es de 20 años (máximo), salvo que por algún motivo técnico ó de normativa haya que retirarlo antes.

Al hablar de extintores, en el primero que pensamos es en el que está colgado en la pared de nuestro trabajo, en el descansillo de la escalera de nuestra casa, en el parking, en el pasillo del hotel, en la gasolinera, etc. Pero evidentemente son muchos y muy diversos los sitios en donde debe haber extintores.

Así pues, en los vehículos de transporte de personas ó mercancías también es obligatorio disponer de extintores contra incendios. La propia normativa reguladora del transporte nos indica qué tipo y cantidad de extintores deben llevar los vehículos según cada caso.

En el caso concreto de los camiones de mercancías, los extintores casi nunca llegan a viejos. Además del extintor que se suele llevar dentro de cabina, deben llevar también en la zona de carga, normalmente en el exterior. Éstos son los que más sufren y acaban teniendo que ser retirados de la circulación mucho antes de cumplir los 20 años. Ya no son los que están colgados en la pared acumulando polvo ó sirviendo de “percha”, recordándonos que si sufrimos un incendio nos pueden salvar la vida. En este caso están sometidos a vibraciones continuas, baches, golpes, calor, frío, lluvia, piedras, barro, túneles de lavado y demás inclemencias que pueden darse a la intemperie.

En el mejor de los casos se guardan en armarios especiales, normalmente de material plástico bastante fuerte, que muchas veces es estanco, quedando protegidos de muchas de esas inclemencias. Afortunadamente cada vez esto es más frecuente.

Como hemos dicho, los vehículos de transporte están obligados a llevar la dotación correspondiente de extintores y, como ocurre siempre, una vez instalado el extintor es obligatorio su mantenimiento (una revisión al anual por Empresa Mantenedora Autorizada). Por ello es muy importante conservar en buen estado el aparato, así como su marcado y etiquetado. Además, el extintor debe estar accesible para su uso en caso de emergencia, por lo que no puede estar bloqueado mediante ningún sistema que dificulte su utilización, tipo candado ó alambres. En caso de quela Policíaó Guardia Civil pare al camión puede multarle por ello. Un problema que se da en algunas ocasiones es que los camioneros se encuentren en los sitios que tienen que parar con ”amigos de lo ajeno” que se los llevan si no están convenientemente protegidos y, claro está, si paran a un camión que no lleva la dotación de extintores también puede suponer una multa, y no pequeña.

En todo caso es muy importante que las personas responsables del vehículo lo tengan bien controlado. En muchas empresas de transportes el personal de Prevención y el Consejero de Seguridad en el caso del ADR se encargan de supervisar periódicamente con los conductores el estado de todos los extintores y, normalmente, disponen de una dotación auxiliar de extintores para poder ir reponiendo cada vez que hay alguna incidencia ó mantenimiento.

Merece mención especial el caso de los camiones sujetos al ADR (Mercancías Peligrosas), que están bastante más controlados que los demás y que no pueden parar en cualquier sitio.

Por ello es importante llevar el extintor protegido de manera conveniente frente a todas estas agresiones y tenerlo muy controlado en todos los sentidos.

“Échale polvos al fuego”

Agua y fuego son dos elementos que no se llevan bien con las grandes instalaciones eléctricas. Los cortocircuitos y explosiones que provoquen incendios, pueden causar reacciones en cadena, por lo que es primordial la prevención en los planes de seguridad de estas infraestructuras.

Endesa ha iniciado una prueba piloto en Barcelona que, de funcionar, extenderá a otros lugares.

El sistema consiste en la colocación de unos botes que contienen un producto (carbonato potásico) y que cuando se alcanza una temperatura prefijada se libera automáticamente en forma de aerosol que actúa como extintor. La principal ventaja de este mecanismo es que puede instalarse fácilmente, actúa por sí solo, su efecto es inmediato y es biodegradable, sin efectos nocivos para el medio ambiente y las personas. Además, es económico. Cada paquete de seis unidades tiene un precio de 1.500 euros.

“Este sistema que estamos probando es redundante, aporta un plus de seguridad para las instalaciones, que ya disponen de gran cantidad de mecanismos de protección”, explica Alejandro Fábregas, director de Endesa para el Barcelonés. “La idea – añade- es que gracias a este dispositivo, en caso de incendio, cuando el personal de extinción acuda, el fuego ya esté apagado”.

Estos aerosoles son especialmente útiles para algunos centros de transformación eléctrica y galerías urbanas con cableado, en los que hay más concentración de riesgos que en otros lugares y donde, por su reducido tamaño, el acceso es más difícil en caso de que haya fuego o humo. Por esta razón, la prueba piloto se está haciendo en la subestación de Mata, en el Poble Sec, una de las más grandes de la ciudad -da servicio a 68.000 clientes de Ciutat Vella y Sants- Montjuïc, entre los que están el Ayuntamiento, la Generalitat, el Liceu o una amplia zona del puerto y que dispone de una gran cantidad de túneles subterráneos para la salida de los cables.

El difícil acceso a instalaciones de este tipo cuando se produce un incendio, además del peligro que comporta para los bomberos, hace que la avería resultante -normalmente el corte de suministro eléctrico- pueda ser más grave o que su reparación sea más lenta. Un ejemplo de este inconveniente pudo verse en el incendio -provocado por un robo de cable de cobre- en una galería de la subestación de Endesa en Badalona ocurrido el 23 de enero del 2008, y que dejó sin luz a 70.000 abonados. Los equipos de extinción lanzaron espuma química y tuvieron que esperar varias horas para entrar al recinto.

Hasta ahora, para evitar incendios, las instalaciones disponen de varios sistemas de prevención. Una cadena de seguridad que minimiza el riesgo. Para comenzar, los cables son ignífugos. Muchos están recubiertos de una capa de pintura especial aislante. Las paredes y techos se protegen de modo que las dependencias queden compartimentadas y sectorializadas, y de este modo se aíslan las que se deseen y se evita la propagación del fuego. Otra medida de prevención, adoptada recientemente, es la protección de los empalmes de cables con unas mantas que cuando se rebasa cierta temperatura se licúan y actúan como pequeños extintores, muy focalizados.

También hay sistemas de detección de humos que dan la alarma y, además de alertar al personal, activan de manera automática aspersores que tiran agua. Este mecanismo, habitual en muchos lugares, está instalado en muchas zonas de las grandes instalaciones eléctricas, pero, precisa Fábregas, “hay que tener en cuenta que el agua no es la mejor amiga de los cables y tampoco puede olvidarse que cuando se ha resuelto el problema cuesta mucho sacarla”. En el incendio antes citado de Badalona esta operación fue muy costosa.

Con el nuevo sistema que se está probando en Poble Sec, cuando se superan los 65º C, los recipientes que contienen el aerosol estallan por sí solos. Cada uno desprende 6m3 de carbonato potásico en forma de aerosol. Así, el espacio sobre el que se quiere actuar se llena de un polvo que conforma una especie de niebla que actúa inmediatamente contra el fuego. “Las pruebas que se han hecho en laboratorio demuestran su eficacia, no se puede ni encender un mechero”, explica Fábregas. Desde que los dispositivos están en la subestación de Mata no se han activado, ya que no se han dado las condiciones. Y lo deseable, claro está, es que nunca tengan que utilizarse.

(Fuente: lavanguardia.com)